Hace más de veinte años, Inés Uriarte diseña y confecciona vestidos de novia y alta costura en su atelier de Carrasco, Montevideo. Cada vestido se hace a medida, uno por vez, y ella está presente en todas las etapas: el diseño, el corte, la confección y la terminación a mano.
Se especializa en bordado a mano — una técnica que exige tiempo y paciencia, y que es también su sello. Su estilo tiende a lo romántico, pero lo que define su trabajo es otra cosa: adaptarse a lo que cada novia necesita, sin imponer una fórmula.
"Con cada vestido aprendo algo nuevo: no hay dos novias iguales, no hay dos vestidos iguales."