"Cada vestido lleva su propio tiempo y respetarlo es parte del proceso."
Te recomendamos escribirle con tiempo: al menos 7 meses antes de la boda, lo ideal es un año.
Momento clave y también muy especial. Te haré una serie de preguntas, como por ejemplo: cómo te ves vestida de novia, o qué estilo te identifica más. No importa si aún no tenés la idea clara, ya que también estoy para asesorarte. Veremos algunos tejidos y también probaremos modelos con diferentes cortes.
Es el momento de fusionar lo que conversamos y pasarlo a papel. Te presentaré bocetos, diferentes referencias y todo aquello que sea necesario para ir creando el vestido perfecto.
Tomaremos las medidas. Recomendamos venir con la ropa interior que se vaya a llevar el día de la boda, para evitar posibles riesgos y volúmenes.
El momento ideal para probar, cortar y hacer todas las variaciones que quieras. Haremos un "simulacro" del vestido con un tejido sencillo que no será el definitivo. Con este toile, iremos viendo cómo los volúmenes se adaptan a tu movimiento.
Iremos juntas. Te acompañaré a comprar la tela que mejor se adecúe al diseño elegido, ya que todas se comportan diferente y tienen distintas caídas. Estaré a tu lado para despejar cualquier duda que surja.
Es aquí donde ponemos manos a la obra para hacer realidad tu vestido.
Countdown para tu día. Haremos los ajustes y las pruebas necesarias para que tu vestido sea el perfecto para tu boda.
Donde se produce la magia del vestido soñado.
"Porque el diseño no es una línea recta, es un proceso de descubrimiento. Y al final, dedicarle ese tiempo a cada detalle... eso es el verdadero lujo."